
Fatiga crónica: Estar siempre cansado a pesar de descansar
La fatiga crónica es una enfermedad debilitante y compleja. También conocida como encefalomielitis miálgica, esta condición se caracteriza por una fatiga extrema, que no mejora con el descanso y que puede empeorar con la actividad física o mental. Desde Vital Seguro explicaremos en qué consiste, sus causas, síntomas y efectos, diagnóstico, tratamiento y si se puede prevenir.
Causas de la fatiga crónica
Aunque la causa exacta aún no se ha establecido de manera concluyente, se cree que puede ser el resultado de una combinación de factores.
Algunas teorías sugieren que puede ser desencadenada por infecciones virales, trastornos del sistema inmunológico, desequilibrios hormonales, factores genéticos o estrés crónico. Sin embargo, se necesita más investigación para comprender completamente las causas subyacentes de esta enfermedad.
Síntomas y efectos de la fatiga crónica
Como hemos avanzado, se caracteriza principalmente por una fatiga debilitante y persistente que dura al menos seis meses y no desaparece o mejora a pesar de descansar. Además de la fatiga extrema, los pacientes también pueden experimentar síntomas como dolor muscular y articular, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, dolor de cabeza, dolor de garganta, ganglios linfáticos inflamados y problemas para dormir. Estos síntomas pueden variar en intensidad y pueden limitar significativamente la capacidad de una persona para llevar una vida normal y funcional.
Diagnóstico y tratamiento de la fatiga crónica
El diagnóstico puede ser un desafío, ya que no existen pruebas específicas para confirmarla. Los médicos generalmente diagnostican la enfermedad después de descartar otras posibles causas de los síntomas y al observar la presencia de fatiga persistente durante un período de tiempo prolongado. Además, pueden llevarse a cabo pruebas adicionales para descartar otras condiciones médicas.
En cuanto al tratamiento, no existe una cura definitiva de este problema en la actualidad. El enfoque principal se centra en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. Esto puede implicar una combinación de terapias farmacológicas para tratar el dolor y otros síntomas, terapia cognitivo-conductual para ayudar a manejar el estrés y desarrollar estrategias de afrontamiento, así como cambios en el estilo de vida, como un plan de actividad física adecuado y descanso adecuado.
Posibilidad de prevención de la fatiga crónica
Dado que las causas exactas aún no se comprenden por completo, no se ha establecido una forma segura de prevenirla. Sin embargo, adoptar un estilo de vida saludable y evitar el exceso de estrés puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente y buscar un equilibrio adecuado entre el trabajo y el descanso son medidas importantes para mantener una buena salud en general y fortalecer el sistema inmunológico. Además, es crucial evitar la sobreexertación física o mental, ya que el agotamiento extremo puede desencadenar o empeorar los síntomas.
Si se experimentan síntomas de fatiga persistente y debilitante, es importante buscar atención médica y no ignorar los signos. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
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