
5 consejos para evitar la depresión postvacacional
La depresión postvacacional es un síndrome que afecta a una gran parte de la población. Se caracteriza por un intenso decaimiento al reincorporarse al trabajo después de las vacaciones. Suele ser un trastorno pasajero sin mayor importancia, aunque, en ocasiones, puede necesitar atención psicológica.
Síntomas de la depresión postvacacional
Al volver de vacaciones, puede ser normal experimentar ciertos síntomas. La depresión postvacacional afecta a alrededor de un 30% de la población activa. Sus manifestaciones generales son:
· Falta de motivación.
· Tristeza.
· Decaimiento.
· Falta de energía.
· Apatía.
· Dificultad para concentrarse.
Estos síntomas varían dependiendo de la persona y, normalmente, al cabo de una semana, desaparecen sin tener que hacer nada. Una vez nos volvemos a acostumbrar a nuestras rutinas, vuelven también la energía y la motivación.
Cuando los síntomas no desaparecen o se presentan con una intensidad considerable es recomendable acudir a un psicólogo. Con el seguro médico de Vital Seguro podrás disfrutar de cobertura psicológica y psiquiátrica para ayudar a combatir el síndrome postvacacional.
Cómo evitar el síndrome postvacacional
A todos nos gusta estar de vacaciones. Volver al trabajo y a las rutinas normales después de un largo periodo de descanso no es del agrado de casi nadie. A pesar de ser algo completamente normal, podemos tomar ciertas precauciones para que la depresión postvacacional no nos golpee con fuerza.
- Volver de vacaciones unos días antes. Es importante no volver de vacaciones el día antes de empezar a trabajar. Puede parecer que aprovechamos más el tiempo, sin embargo, el impacto de la reincorporación también será mucho mayor.
- Recuperar la rutina antes de volver al trabajo. Es recomendable empezar a levantarse temprano unos días antes para que podamos ir habituándonos al ritmo normal.
- Hacer deporte. El ejercicio tiene un gran poder relajante y estimulador del estado de ánimo. Ante la tristeza de volver al trabajo, una dosis extra de endorfinas no nos vendrá mal.
- Evitar el alcohol y la cafeína ya que puede incrementar la ansiedad y la depresión.
- Respetar las horas de sueño. Descansar es fundamental para encontrarse bien; debemos dormir el tiempo necesario y no hacer sobreesfuerzos innecesarios.
- Descartar los pensamientos recurrentes. Obsesionarse con cosas que no podemos solucionar solo servirá para generarnos más estrés. Debemos ser capaces de detectar este tipo de comportamientos y rechazarlos.
- Ver el lado positivo y tomárselo con calma. Volver no es fácil, pero todo tiene su lado positivo, solo hay que saber encontrárselo. Reencontrarse con compañeros o volver a actividades placenteras del día a día puede ser un estímulo. De igual forma, debemos evitar cargarnos de tareas nada más llegar. Tomarse las cosas con calma ayudará a evitar la depresión postvacacional.
Cuándo consultar a un médico
Si la desgana y la apatía duran más de dos semanas, tal vez haya llegado el momento de acudir al médico. Algunas veces, personas con predisposición a la depresión pueden sufrir crisis tras unas largas vacaciones.
Con una correcta atención psicológica, el síndrome postvacacional puede tratarse y superarse sin que derive en una patología más importante como una depresión.
Si estás pensando en consultar a un psicólogo, en el seguro médico de Vital Seguro dispones de un cuadro de profesionales en salud mental a tu disposición. Consulta todo lo que podemos hacer por ti.